
La serbia Ana Ivanovic se situó en todo lo alto en el torneo más importante sobre superficie de arcilla: el Roland Garros. Ivanovic venció, en una vibrante final, a la rusa Dinara Safina por parciales de 6-4 y 6-3 en una hora y 38 minutos de juego.
La expectativa por esta final femenina, que era enorme, fue llenada. Los aficionados temían otra final de Roland Garros escasa de emoción. En las seis últimas ediciones del torneo que se juega en Paris, la belga Justin Henin, la rusa Anastasia Myskina y la estadounidense Serena Williams habían derrotado a sus rivales -con tanta facilidad- que no dejaron espacio alguno para el suspenso, la intriga o la emoción.
Una de las variables que hizo de esta final un partido vibrante, fue el espíritu de lucha de la rusa Safina, e incluso se podría decir que el resultado no reflejó el parejo partido que disfrutaron los aficionados del deporte blanco.
Con este resultado, Ana Ivanovic aparecerá el día lunes como número uno en el ranking ATP, además de convertirse en la primera serbia en ganar un torneo de Grand Slam.
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