
El día de ayer, el continente Sudamericano sufrió una nueva decepción tenística: los dos únicos tenistas latinos que continuaban con vida, fueron eliminados. Se trata de los jugadores argentinos Agustín Calleri y Martín Vasallo Arguello, quienes perdieron ante el francés Gilles Simon y el alemán Nicolas Kiefer respectivamente.
Ambos jugadores se encontraban disputando sus partidos de segunda ronda. A esa instancia, tan sólo llegaron cinco jugadores latinos (incluidos Calleri y Vasallo), el resto (diez) fueron eliminados.
Calleri perdió ante el francés Simon por parciales de 5-7, 6-2, 6-3 y 6-4, mientras que Vasallo cayó derrotado ante el alemán Kiefer por 6-0, 6-3 y 6-1.
Pero sin duda las eliminaciones que más dolieron a Latinoamérica fueron las del chileno Fernando González (14 ATP) y la del argentino David Nalbandian (7 ATP), de quienes -por su ranking y por sus últimas actuaciones- se esperaba mucho más. Nalbandian cayó en primera ronda, mientras que González perdió en su partido debut en este Wimbledon 2008, que es el tercer Grand Slam del año y que se juega sobre cesped.
En el cuadro de mujeres, sólo Gisela Dulko sigue con pasos firmes. En primera ronda venció a la francesa Aravane Rezai por 1-6, 6-2 y 6-0. Mientras que en segunda ronda se benefició de la baja -por lesión- de la estadounidense Lindsay Davenport (campeona de Wimbledon en 1999). Su rival en tercera ronda será la rusa Elena Dementieva (quinta favorita del torneo).
Un Wimbledon, que al igual que el Roland Garros, tendrá que ser rápidamente olvidado por Sudamérica. Los jugadores latinos no sólo tendrán que ver al US Open (cuarto y último Grand Slam del año) como un objetivo, sino también como la oportunidad para reconciliarse con los aficionados de un continente que se ha acostumbrado a sólo ver jugadores europeos en las instancias finales de los torneos más importantes del mundo en el deporte blanco.
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