La tarde de este sábado, una torrencial lluvia con tormenta eléctrica incluida ha azotado a la ciudad de Guayaquil. Por causa del diluvio, se hizo imposible que el partido entre Emelec y Deportivo Cuenca se juegue como estaba previsto y, por ello, las autoridades decidieron suspenderlo.
A pesar de que ya se tenía en mente suspender el cotejo, los equipos saltaron a la cancha como establece el reglamento. La opinión de los técnicos de ambos conjuntos era que el partido no era prudente arriesgar innecesariamente a los jugadores.
Los árbitros, encabezados por Tomás Alarcón, y el inspector del partido recorrieron la cancha del Capwell y constataron que no había las condiciones para que se juegue. Por ello, luego de haber esperado un corto tiempo para ver si se mejoraba el clima, se optó por cancelar el enfrentamiento.
El reglamento del torneo establece que, cuando un partido se suspende, se debe jugar al día siguiente. Sin embargo, debido a que los morlacos viajan a Buenos Aires esta noche para enfrentar a Boca Juniors por la Libertadores, se tendrá que establecer otra fecha el día martes en la reunión de la FEF.
En otras partes se juega hasta con nieve, aqui todavia los futbolistas son o se hacen los delicados,parece que se van a derretir con el agua.