Una lluvia sin cesar no dejó que el superclasico argentino, Boca-River, se desarrolle con la misma pasión y euforia como lo caracteriza. Bastaron 8 minutos para que el arbitro Hector Baldassi se de cuenta que definitivamente no era posible continuar. Aún se sigue analizando que día se terminara de jugar, esta decidido que cada tiempo tendrá 41 minutos.