Este rumor está sonando en los alrededores de Milanello (centro deportivo del AC Milan) desde la derrota frente al Parma el miércoles pasado. El Vice-Presidente del club, Adriano Galliani, una vez más se excusó con la hinchada alegando que las lesiones de varios jugadores claves son la principal causa del bajón futbolístico que se está observando en el equipo desde hace varias semanas. Hasta cierto punto tiene razón, pero eso ya lo tenía que haber previsto desde el principio de temporada cuando se hizo un paupérrimo mercado de fichajes, como en el mercado invernal, que se tenía la oportunidad de comprar buenos jugadores, pero tampoco se lo hizo, se prefirió la cesión de Amantino Mancini (un fracaso hasta ahora) y la compra absurda de Dominic Adiyiah, el cual hasta la fecha no ha jugado en el primer equipo.
Al margen de los problemas de las lesiones y la poca profundidad de plantilla, Leonardo ha hecho maravillas con un grupo de jugadores que están prácticamente caducos, es por ello que debemos tomar en cuenta que el brasileño está haciendo lo que puede con lo que tiene. Muchos piensan, y me incluyo, que con una mejor plantilla, Leonardo podría hacer mucho mejor las cosas, ya que tendría a disposición los jugadores que crea conveniente y no la sobras que Galliani le ha dado desde que cogió el cargo como director técnico. Esta es una de las causas por la cual Leonardo estaría pensando en dejar el cargo, porque él, como cualquier otro técnico, quiere tener un proyecto con el equipo y al parecer Berlusconi, el Presidente del Milan, no quiere hacerlo por el tan famoso “ajuste de balances”, el cual comprende en realizar fichajes baratos y que los sueldos también sean económicos, aún así hace algunos días Berlusconi declaró que quiere que Leonardo siga en el cargo, pero como buen político, hay que creerle la mitad de lo que dice, así que no debemos tomar sus palabras como sentencia.
Con todos estos problemas es muy difícil estar en un equipo grande, de élite mundial, sin que la prensa y demás personas involucradas estén al tanto de cada movimiento, en este caso, del entrenador, y eso a la larga es muy estresante tanto para él como para los jugadores, creando una atmósfera de incertidumbre que muchas veces se ve reflejada en el campo de juego.
Solo el tiempo dirá si Leonardo se va del Milan a final de temporada, mucho depende de la posición en la que quede el equipo y si el brasileño aun cree en las palabras de los altos miembros de la directiva, las cuales cada vez son menos claras.