Fue una sorpresa para todos , incluso para los mismos hinchas genoveses, la actitud con la que salió la Sampdoria a disputar el partido. Se puso un ventaja por un cabesazo de Pazzini tras una gran jugada de Semioli, en la que Wiese nada pudo hacer. Era un 1 a 0 en pocos minutos de juego, y la ilusión para la Samp de poder remontar un partido que parecía imposible. Luego, a pocos minutos , Pazzini vuelve a marcar con una verdadera obra de arte, un centro que Pazzini coge de primera y remata con un derechazo fulminante que ningún arquero puede atajar. Era el 2 a 0, y con eso bastaba para que la Samp se clasifique a la fase de grupos de la UCL.
Y en el segundo tiempo, la Samp iba a reconfirmar esto, con un gol de “Il Bambino” Antonio Cassano, el cual era el 3 a 0 y ya más que asegurada la clasificación de la Sampdoria. Pero le ocurrió algo que suele ocurrir en equipos que no siempre juegan instancias europeas: No saber mantener un resultado. Esto le iba a pesar, ya que el Bremen haría el 3-1 con Rosenberg al minuto 90, y con eso se irían a los alargues, realmente los 2 equipos dejaron todo en la cancha, y se iban al alargue con un marcador parecido al de Alemania. Y en los alargues, la Sampdoria se le notó el cansancio, ya que dejó todo en la cancha, y salieron los mejores minutos del conjunto alemán, e increíblemente la victoria de ellas por obra del peruano Claudio Pizarro, que se convertiría en el héroe del Bremen y se iría la ilusión de la Sampdoria que sin duda alguna no merecía quedarse afuera.