La noche de ayer, Liga de Quito presentaba su plantilla en la denominada “Noche Blanca”, enfrentándose al campeón colombiano el Once Caldas. Lo que de entrada parecía que iba a ser una fiesta para el conjunto albo y sus hinchas, poco a poco se fue desvaneciendo, hasta el punto de necesitar el milagro que llego por parte de “Mamita” Calderón para no irse con una derrota en su noche.
De entrada el partido se presentaba con un ida y vuelta vertiginoso, una Liga de Quito arrolladora, que demostraba que a pesar de ser un partido de pretemporada, el equipo ya estaba listo para dar un espectáculo, esto se explica con el hecho de que la base del equipo es la misma que viene jugando ya un buen tiempo juntos y que la mayoría de los fichajes, en realidad están regresando a un equipo, técnico y compañeros que ya conocen. En los primeros minutos se pudo ver un “Chucho” Bolaños muy activo, acompañando mucho en ataque, siendo un jugador movedizo y participando en dupla con Hernán Barcos de las acciones de mayor peligro. Por otro lado el Once Caldas en ningún momento se quedo atrás, llegando también con mucho peligro al arco rival, por intermedio del mejor jugador de su plantilla, Dayro Moreno, quien por medio de constantes desbordes por la banda derecha, activaba la alarma del arco protegido por Domínguez.
Jugándose ya el minuto 29, Barcos mete un pase alto en profundidad para la llegada de bolaños quien de arremetida se llevaba el balón, hasta ser derribado por el arquero y uno de los defensas rivales, lo cual el árbitro del encuentro interpretaría como penal. El encargado de ejecutar la pena máxima seria el “Pirata” Barcos, que si bien pudo mandar un tiro mas esquinado, este no fue mal ejecutado, pero el portero Martínez estuvo sensacional arrojándose con seguridad a su costado izquierdo, evitando así el primer tanto para los locales. Sin embargo el peligro no se acababa ahí, al minuto 34 luego de un tiro libre bien ejecutado por Luis Bolaños, el cancerbero colombiano da un rebote que dejaba el balón servido, para que Jorge Guagua la empujara a escasos metros de las redes y a pesar de tener el arco abierto, el defensor albo mando increíblemente el esférico por encima del horizontal. Si bien Liga ya merecía estar arriba en el marcador, el conjunto de Manizales a los 43 infundiría miedo con una jugada individual de Carbonero que luego de meter un enganche, remataría cruzado desde el borde del área, para que Domínguez con una buena estirada la mande al tiro de esquina. El primer tiempo terminaría con la misma intensidad que inició, pero con un marcador de 0 a 0, vale destacar nada aburrido.
Ya para la segunda parte, el elenco albo realizaría tres cambios, ingresarían Valencia, Viteri y el recién incorporado Ezequiel “Equi” González, por “la Cuchara” Caicedo, Domínguez y Bolaños respectivamente. Liga iniciaría esta etapa con un dominio total, con un Ezequiel González muy activo, metiendo constantemente centros punzantes al área rival. Sin embargo seria el conjunto colombiano el que se adelante en el marcador, cuando al minuto 55 Félix Micolta (No “Nicolta” como lo conocen los medios ecuatorianos) reciba un pase entre líneas de Matías Mirabaje, para luego eludir a Viteri y decretar la primera para su equipo. Con el pasar de los minutos, Liga arremetería sin éxito contra la portería rival, mientras que el Once Caldas se defendía con orden. Hasta que el milagro llego con un centro al minuto 91, que encontraría “Mamita” Calderón para mandarla a guardar de cabeza y salvar así la fiesta alba. El encuentro terminaría con el marcador empatado a uno.
Lo que era una noche para celebrar, fue opacada por el conjunto de Manizales que se supo defender con orden y hacer daño con rápidos contraataques. No obstante, lo de Liga tampoco es catastrófico, ya que si bien no se gano e inclusive se pudo perder, el juego demostrado por el elenco albo fue muy bueno, hasta la historia pudo ser completamente distinta si la puntería hubiese estado afinada y si la fortuna hubiera estado de su lado. El equipo esta para dejar atrás este pequeño traspié y mirar adelante, soñando en nuevas hazañas para este año.