Sin duda el derby de mayor expectativa de los últimos tiempos, ya que el que salía victorioso del derby sería único puntero del Calcio Italiano. Por el lado del Milán, tenían la ausencia del sueco Zlatan Ibrahimovic, el cual es pieza fundamental en el esquema de Massimiliano Allegri, y formarían con Pato-Robinho en la parte delantera dejando a Boateng de enganche. Sorprendió la vuelta de Gianluca Zambrotta a la titularidad, ya que no venía jugando regularmente. Por el lado del Inter, Leonardo salió con un 4-2-3-1, dejando a Pazzini de único punta, Eto’o Sneijder y Goran Pandev serían sus abastecedores.
El Milán en tan sólo 45 segundos, se pondría en ventaja tras unos horrores de los centrales neroazzurros, conformada por Ranocchia – Chivu, un remate de Pato en el cual Julio César no pudo hacer para impedirlo. Luego del gol tempranero, serían 15 minutos en los cuales era un monólogo completo del Milán, grandes triangulaciones entre Seedorf, Pato, y el mismo Gennaro Gattuso, en las cuales se vieron muy mal Cambiasso, Thiago Motta, y Maicon. El Inter comenzó a mejorar un poco su fútbol con Wesley Sneijder, que era uno de los pocos jugadores que pudo intentar algo tras la arremetida del Milán.
Eto’o estaba muy tirado a la izquierda, lo cual hizo que su fútbol se vaya diluyendo y no le dio claridad a la hora de atacar. El Inter intentó con centros y pases a profundidad, pero siempre estuvieron muy atentos tanto Abate como Thiago Silva. Gattuso salió lesionado y sería reemplazado por Flamini, que no desentonó en el transcurso del partido. Chivu saldría expulsado tras una acción polémica en la cuál Pato se iba corriendo sólo y Chivu no pareció tocarlo, pero Nicola Rizzoli le mostró la tarjeta roja y el Inter se quedaría con 10, razón por la cuál tuvo que ingresar Ivan Rámiro Córdoba para hacer dupla con Ranocchia. Minutos más tarde, Seedorf, de gran partido, dio un pase hacia Abate, que intentó rematar al arco pero le salió un pase a Pato, que sólo la tuvo que empujar y sería el 2 a 0 para el Milán y el segundo en su cuenta personal. Mención aparte para Mark Van Bommel, que se mandó un gran partido, luchó todo los balones, pero siempre jugando al borde del reglamento ya que posee un juego muy bruzco.
Por el Milán ingresaría Cassano, que estaría a punto de hacer algo muy curioso. Zanetti cometió una falta en el área, y Cassano sería el que ejecutaría el penal y pondría el 3 a 0 para el Milán , en un derby soñado. Cassano se sacó la camiseta para festejar, y el árbitro le mostró la tarjeta amarilla, luego minutos más tarde Cassano haría una falta, y sería expulsado, algo totalmente insólito, en pocos minutos de ingresado haría un gol y se iría expulsado.
Leonardo con esto sigue sin saber que es ganar en un ” Derby Della Madonnina”, y queda a 5 puntos del Milán.