El Gobierno de Río de Janeiro presentó hoy al Tribunal de Cuentas el presupuesto final del estadio que será la sede de la final del Mundial de 2014.
Según dicho documento, el costo de las obras duplica los cálculos anunciados a finales de 2009, que rondaban los 500 millones de reales (285,7 millones de dólares de la época).
Las obras serán concluidas previsiblemente en diciembre de 2012, según aseguraron hoy los responsables del proyecto, justo en la fecha límite que la FIFA impone a los estadios que se usarán en la Copa de las Confederaciones de 2013.
Actualmente, cerca del 90% de la parte interna del antiguo estadio ya ha sido demolida, mientras que se conservará intacta la fachada.
Una de las razones que explican el aumento de presupuesto es la necesidad de demoler la cobertura, que se encuentra muy degradada, según constataron los ingenieros una vez que comenzaron las obras.