Del Potro y Ferrer batallaron casi cinco horas el viernes, pero no aflojan. El sábado, a primera hora, se entrenaron pensando en posibles puntos del domingo. Les sobra piernas. Juan Martín peloteó un buen rato con Mónaco.
Exactamente cuatro horas y 46 minutos de palo y palo. De un desgaste físico y un agotamiento mental importante. Uno se fue feliz, otro con lágrimas, el tenis es así, no hay empate. Más allá del resultado, tanto Del Potro como Ferrer no se tomaron descanso y menos de un día después de la batalla en Sevilla, se entrenaron pensando en el futuro de la final. Juan Martín peloteó un rato junto a Pico Mónaco, que en la primera jornada jugó menos tiempo.
El segundo punto de la serie final entre Argentina y España fue eterno. Larguísimo. Lamentablemente, el que terminó festejando fue David Ferrer, que por momentos estuvo contra las cuerdas, pero puso el 2-0 luego de cinco sets. Juan Martín sintió el partido y el trajín.
Sobre el final se lo vio abatido, además de muy dolido por la derrota. Sin embargo, pasó de página y en la mañana del sábado, bien temprano, fue a pelotear con Pico Mónaco (perdió vs. Nadal en dos horas y 27 minutos). Ferrer también aprovechó para mover las piernas.
Fuente: Ole.com.ar